Olmo singular en Cabeza del Buey
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Olmo singular en Cabeza del Buey

Este conjunto de olmos centenarios han formado parte de la historia de Cabeza del buey, al situarse en el recinto de la Ermita de Nuestra Señora de Belén, enclave emblemático, por su valor histórico artístico para Cabeza del Buey y para la comarca de la Serena.

Estos olmos han formado parte de la vida de la localidad, desde el momento en que han servido de zona de sombra  para los asistentes a la romería de Nuestra Señora de Belén, una de las más antiguas que se viene realizando en la Serena, con constancia de su celebración desde 1650, cada 27 de septiembre.

Situado a 11 kms de Cabeza del Buey y a 3kms de Almorchón, el santuario de Nuestra Señora de Belén es un monumento de gran interés por la fusión de distintos estilos, desde el medieval al barroco. La documentación de la que se dispone indica que la creación del templo sucedió de la mano de los templarios en el siglo XIII, cuando esta comarca fue conquistada por los musulmanes.

No se concibe por ningún caputbovense (gentilicio de Cabeza del Buey) ni por ningún visitante a este paraje espectacular, la imagen del santuario sin ir ligada a la imagen del conjunto de los olmos.

Se trata de un conjunto de árboles de más de 150 años de edad muy apreciado por la población como lugar de descanso. Se trata de la última representación de las olmedas urbanas de Extremadura, teniendo un alto valor ambiental. Uno de los ejemplares puede considerarse monumental. Fueron declarados árboles singulares por la junta de Extremadura en el decreto 140/2005, de 7 de junio.

A pesar del peligro de la “grafiosis”, este conjunto de 7 árboles centenarios, han conseguido permanecer en pie, y aunque debido al deterioro de los años, han tenido que ser acordonados y apuntalados para evitar daños, siguen presidiendo todo el entorno de la Ermita del santuario de Nuestra Señora de Belén.

Los trabajos consistieron en retirar antiguas “cinchas” que sustentaban los tres ejes principales del árbol,  para después instalar una sustentación dinámica (cable textil) y otra estática (cable de acero) más próxima al fuste del ejemplar.

Para ello se han realizado diferentes estudios para determinar los lugares donde se deben poner los anclajes y el tipo de material a utilizar. Lo que se trata de conseguir es que no fracase ninguno de los tres ejes principales, manteniendo todo el tiempo que sea posible la estructura actual del árbol.

La instalación de este tipo de sustentaciones artificiales sólo puede ser realizada por personal capacitado y con experiencia en este tipo de trabajos. Una mala elección del lugar donde se instale el “cableado” puede tener consecuencias graves, como por ejemplo, la rotura de un eje principal.

Los trabajos fueron realizados por Heliconia S. Coop en colaboración con arbolista.es.